Si estás fuera del país
Esto es todo lo que necesito de tu parte.
- Pasaporte vigente. Foto o escaneo a color de la página de tus datos, que se lea bien y no esté cortada. Si tenés DPI vigente, mejor todavía.
- Una carta firmada por vos autorizando a tu gestor para firmar en tu nombre. Sin esa carta no se recibe la papelería; yo te paso el modelo.
- Copia de los vouchers de las remesas o transferencias con las que vayás pagando. Guardá todos desde el primer día: son la prueba de tu inversión.
- Historial de tus remesas de los últimos 3 meses, si vas a pagar así. Tiene que leerse tu nombre como quien envía y el de tu gestor como quien recibe.
- Un teléfono y un correo donde te pueda escribir y mandarte los avances.
Si los nombres no cuadran, avisame antes de empezar. Es de las cosas que se resuelven fácil al principio y se vuelven un problema a medio camino.
Si vos estás en Guatemala
Aquí se piden más cosas porque el financiamiento se evalúa distinto.
- DPI vigente y actualizado.
- RTU actualizado.
- Recibo de luz reciente de donde vivís, aclarando si la casa es tuya o la estás rentando.
- Un correo electrónico. Es indispensable, no opcional.
- Estados de cuenta de los últimos tres meses.
La constancia de ingresos, según de qué vivís
- Negocio o comercio informal —comida, agricultura, ganadería—: carta de un contador activo, firmada y sellada. Tiene que ser el contador inscrito en el RTU del negocio, o uno del mismo lugar donde está el negocio.
- Trabajás para una empresa: constancia laboral extendida por ella.
- Trabajás para el Estado: la constancia digital descargada del portal de tu dependencia.
- Tenés empresa propia: patente de comercio o el documento que corresponda al tipo de comercio.
- Vivís de remesas: el historial de envíos de los últimos 3 meses.
Si te falta alguno, escribime igual. Casi siempre hay forma de resolverlo, y según el monto de la inversión pueden pedir algún papel más. Lo que no sirve es quedarse callado.
¿Te quedó alguna duda?
Escribime y te contesto yo mismo. Sin compromiso y sin que nadie te apure:
el que se apura se arrepiente, y yo vivo de que no se arrepientan.